Saturday

Pájaro

Soy una niña: tengo pájaros en la cabeza y plomo en el pecho, grandes ambiciones que lastran mi brillante futuro, siempre brillante, siempre correcta, siempre discreta, siempre. soy una niña, tengo mis propias tragedias de papel, mis propios demonios que alimentar y, un recuerdo tras otro, avivo la llama del infierno, no vayan a pasar frío mis escoltas.
Cumplo sueños ajenos mientras consumo mi insomnio deleitándome a cada sorbo. Deseo desaparecer a veces -a pocas veces- para que nadie espere mi regreso y no poder culparme del vacio que deja un cuerpo cuando parte sin más. Trato de atar mi vida con cuerdas, coser mi camino con hilo dorado, pero la aguja se vuelve contra mí y sangro, y decide arroparme la soga de la rutina, y me asfixio.
Un pajarillo sobrevuela mi alma y siento una profunda envidia. Pienso en las segundas oportunidades. Pienso que si hubiera sabido entonces, habría decidido aprender a volar en lugar de a escribir. sé, que de tenerlo, no emplearía mi plumaje para despegar del suelo, sino que bañaría cada una de mis plumas en tinta de distintos colores, para describir en palabras -insuficientes, siempre insuficientes- el mundo, el suelo, los colores, las plumas, las palabras mismas. Admito que es justo este destino, que soy humana porque no sabría ser otra.
 Que soy niña, porque no sabria ser pájaro.