Wednesday

teoría del caos I

Puedes decidir no estar,
o ahogarme.

Puedes decidir
el vacío
que es cobijo
del peor de los consejos;
el punto
que sigue al punto
que sigue al punto

y que
al final
confiesa.

Y habla de

decisiones
tuyas
como el amor
exclusivo
e impuesto
que viene con vacíos
no-exclusivos,
y soledades
no convenidas,
y dolores no estipulados.

Me habla de
contratos
sin trato, ni acuerdo,
de lenguas hipotecadas
y de tu conveniente dislexia.

...

Me habla
del cobrador de impuestos,
del puñal sediento,
la boca seca de palabras,
seca la mirada,
seco el pozo,
y en mi pecho
otro punto que sigue a otro punto que sigue a otro...
cada vez más fuerte,
cada vez más vivo,
cada vez menos silencio. 

y tú
. . .

El péndulo oscila,
pinta,
el infierno que me ardes
sin la compañía
que me exiges única. 
Y pasa el tiempo
y cada vez nos cuesta más respirar,
Mantengo mi cabeza baja,
cerca del suelo.
Cada vez más cerca.

Allá donde me quieres
cada vez más.

Pero sordo como eres
a las cicatrices que te enseño
vivas,
que brotan gritos, 
jamás leerás estas líneas,
jamás oirás el tumulto
que sigue al punto
que sigue al punto
que sigue
al punto,
que caen
encadenados
como dominós,
silencio,
tras vacío,
tras
.
.
.